Empiezo el 2020 repasando el 2019

Por motivos que explicaré un poco más abajo, no pude escribir mi acostumbrada nota sobre el 2019, pero no voy a romper (tanto) la tradición y escribiré ahora:

Este año me presentó muchos nuevos retos que me llevaron a algo maravilloso. Para empezar, en Cálamo Centro Literario
además de dar mis talleres de siempre, me tocó trabajar con los chicos de
Yourney, y conocí una manera diferente de enseñanza. Tanto con ellos como con mis chicos del taller de Jóvenes Escritores ayudé a publicar una antología. Silma participó en la antología de Yourney, así que fue un trabajo en conjunto y muy satisfactorio.

La imagen puede contener: 11 personas, personas sonriendo
Con el grupo de Jóvenes Escritores en la presentación de su antología Juguetería en la FIL de Monterrey 2019.

Con mi grupo de Cálamo también fui a la Feria del Libro, donde presentaron su obra y participaron en el Punto E. Aquí pueden ver fotos del evento. Eso sí, les puedo decir que durante los eventos con los niños casi lloro de la emoción. De verdad que no me podía contener del orgullo de verlos como escritores publicados.

Otra maravilla es que gracias a Cálamo conocí a Verónica Flores, la única agente literaria en México de talla internacional. Su agencia
trabaja con autorazos como Patricia Laurent Kullick, Alberto Chimal, Luis Felipe Lomelí y muchos más. Con ella estoy tomando talleres de novela y estoy trabajando la que inicié el año pasado. Aprendo muchísimo con ella cada sesión y este año quiero que eso crezca exponencialmente.

Luego, sucedió algo imprevisto… ¡Voy a trabajar con Verónica Flores!

Sin entrar en detalles, todo sucedió muy rápido y, de alguna manera, de forma muy natural. Todo se resolvió en unos meses y muy pronto trabajaré como su asistente. El plan es formarme como editora y tener una mejor preparación para ayudar al talento regio.

Ah, porque no lo había mencionado… Mi nuevo trabajo es en la Ciudad de México.

La verdad, todavía no me la creo. Estoy tan ocupada pensando en cómo voy a proceder y cómo debo organizarme que aún no reacciono a que en unas horas ya no dormiré en la cama que me he tenido desde niña, ni en mi habitación llena de libros, papeles, coleccionables y escritos. Mi familia sanguínea y la de letras se quedará entre los cerros, pero yo me la llevaré también en los bolsillos y me abstendré tercamente de pedir tortillas con queso.

Una de las cosas más difíciles fue despedirme de mis chicos de Cálamo. Los vi crecer y se convirtieron en mis amigos más que en mis alumnos. Me encantaba escucharlos y saber que, más que dar clases, les daba pie para que explotaran su imaginación. Sé que los dejé en buenas manos y que todos debemos evolucionar y aprender de otros maestros, pero los extrañaré siempre.

Tuve una posada con algunos. Vinieron dos de los actuales y dos que formaron parte de mi primera generación. Ahora son más altos que yo y una está en la preparatoria. Prometimos hacer otra posada en diciembre :).

También tuve una despedida con mi gente de Cálamo. Jamás las olvidaré, y menos la gran oportunidad que me dieron.

Despedida en Frida’s Chilaquiles
Último día en Cálamo



¡Definitivamente fue un año con muchas novedades!

Para concluir, aquí va una lista de mis siguientes retos para el 2020:

  • Ser una excelente asistente. Esto significa ponerme las pilar y trabajar duro para aprender todo lo que pueda y mucho más.
  • Trabajar con mis redes sociales. Algo le moví en 2019, pero no tanto. Por todos los nuevos cambios que me han pasado, no pude armar un calendario de publicaciones, pero espero reiniciar en febrero.
  • Terminar 30 libros, mínimo 5 de teoría. No hay duda de que leeré mucho en mi nuevo trabajo, pero igualmente pondré mi granito de arena.
  • Ganar meta de NaNoWriMo. En el taller de novela en el que estoy debo escribir un mínimo de 5 páginas por quincena. Con suerte eso me servirá de calentamiento.
  • Dar a conocer a Silma en CDMX. Esto no es algo que lleve un año, pero quiero al menos conocer eventos donde Silma pueda involucrarse. Así, poco a poco, nuestra fantástica editorial dominará al mundo [agreguen una risa maquiavélica en su imaginación].
  • Dar talleres. De nuevo, esto a la mejor me lleva más tiempo porque quiero acostumbrarme primero a mi cambio de vida, pero es algo que me encanta y espero que pronto tenga la oportunidad de impartirlos otra vez.

¡Les deseo a todos lo mejor en este año! ¡Que sigan los éxitos!

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